Alejandro Vera: «Hay que apostar por el musical español»

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El éxito de “40, el Musical” ha llevado a la función a su reestreno. Alejandro Vera forma parte de su elenco dando vida a Chema y Joaquín, pero no es el único musical en el que ha trabajado. Sobre el escenario ha actuado en obras como «Mamma Mia!» y “Más De 100 Mentiras”, entre otras. Ha pasado por la gran pantalla con los largometrajes «La mitad de Oscar», «La grandeza y la chiqueza» o «No puede ser el guardar una mujer«. En televisión, series como “La República”, “La que se avecina” o “11-M, historia de un atentado” también han acogido al actor alicantino entre sus filas de actores.


Pregunta: ¿Cuáles son las claves del éxito que ha tenido” 40, El Musical”?
Respuesta: Las claves que tuvo y las que sigue teniendo ahora son las canciones. Hay cien temas que han sido números uno de los 40 Principales y que van desde Camilo Sesto hasta Lady Gaga, con lo cual cubre un gran abanico de edades del público. El hecho de que un amplio espectro de gente conozca las canciones, las pueda cantar y bailar ya motiva mucho. Además, todo ello se suma a una historia que tiene su parte de drama pero que fundamentalmente es comedia. Esas dos mezclas han hecho del musical un éxito.

P: ¿Qué día vives con más intensidad: cuando se estrena una obra o al cierre de la misma?
Alejandro Vera
Fotografía: Esther Ampuero
R: Con más intensidad el del cierre. El día en que se estrena la obra hay muchos, muchos, muchos nervios y mucha presión porque todo el teatro son invitaciones y hay gente potente de la profesión, con lo cual te sientes muy juzgado. Generalmente también se llega justito a los estrenos, con lo que hay cosas que todavía no están muy agarradas. En cambio, el día del cierre las funciones suelen ser preciosas. Las dos obras en las que me he despedido de los 40, tanto en Madrid como estando de gira pensando que ya no lo hacía más (y eso que ahora estamos con una tercera), han sido muy bonitas. Son cierres de temporada que conllevan despedirte de tus compañeros, no saber cuándo te vas a volver a subir a un escenario ya que lo raro es enganchar proyectos, así que en principio te vas al paro… Además vienen muchos fans de la función que te dan mucho calorcito, están gritando desde el principio y bailando. Todo eso genera un cúmulo de emociones que hace que las últimas funciones sean las más bonitas.

P: Has actuado sobre el escenario y también detrás de las cámaras, ¿en cuál de los dos ámbitos prefieres trabajar?
R: Detrás de las cámaras tengo menos experiencia. Soy más de teatro a pesar de haber hecho un poco de televisión y de cine. Me encuentro más cómodo en el teatro, probablemente porque es lo que más he hecho, donde más confianza tengo y donde más seguro me siento. Siempre que voy a hacer televisión es para grabar episódicos. Vas a trabajar un día o dos en una serie que ya está creada con un equipo que también está formado. No te sientes del todo ni realizado ni en tu salsa. De hecho, luego ves los trabajos y dices: “Sí, está bien hecho, está cubierto para pasar, pero lo podía haber vivido mucho más”. Eso necesita su tiempo y hacerte con el lugar, con el espacio y con tus compañeros. Aunque desgraciadamente, cuando grabas un episódico no hay tiempo para eso. Únicamente para salvar el trabajo y punto.

P: ¿Cuál es el personaje que te ha resultado más difícil de interpretar hasta ahora?
R: Todos tienen su miga, pero se me viene a la cabeza el último que hice en una obra de microteatro. Es un concepto de teatro que está ahora muy de moda y que consiste en un espacio que tiene cinco salas pequeñitas, en las que caben quince personas, y en las que se representa una función diferente de máximo quince minutos de duración, con seis pases diarios. El público elige si quiere ver una sala, dos, tres o las cinco pagando 3€ por cada una. La experiencia era muy bestia porque tenías a la gente muy pegada y había que estar muy concentrado. Mi personaje era un militar encerrado en un búnker de una guerra que se supone que había habido. Era un papel muy alejado de mí. Yo siempre estoy acostumbrado a que me den personajes más blanditos o de niño bueno, pero este tenía muy mal carácter y era muy autoritario. Ahí tuve que currar la autoridad y el agobio de estar en un búnker, lo que me llevó trabajo conseguir. Luego me lo pasé genial.

P: ¿Qué papel no interpretarías nunca y cuál es personaje que no has interpretado aún y que más te gustaría interpretar?
R: Que no interpretaría nunca… creo que ninguno. ¡Que me den todos! Hay personajes que están más o menos alejados de ti, que te resultan más fáciles de interpretar o no… pero yo por hacer me gustaría hacer todos y vivir cada una de esas historias y vidas. En cuanto al que me gustaría interpretar que aún no haya hecho, todos los que todavía no haya interpretado. Cualquier cosa que no haya hecho y que me suponga un reto me apetece hacerlo.

Alejandro Vera durante la función
(fotogtafía cedida por Alejandro Vera)

P: Con todo lo que has hecho, ¿has pensado en dar el salto y lanzarte a escribir un guión?

R: No. Hemos escrito cositas siempre con los  amigos. Cuando hay temporadas en las que no hay trabajo lo creas tú, pero lo peor que puedes hacer es estar en tu casa muerto del asco. Entonces te juntas con amigos y sí, ha habido veces en que hemos montado espectáculos para presentar festivales o para hacer en sitios pequeñitos en los que nosotros hemos participado en la creación del guión. No lo descarto, aunque nunca me ha llamado la atención, ni tampoco confío mucho en mí mismo. Pasa igual a la hora de dirigir, que admiro profundamente a la gente encargada de la dirección, pero considero que hay que tener el don de saber manejar a los actores y transmitirles lo que quieres conseguir de ellos. No creo que sea algo fácil, sino que para ello hay que tener algo de talento natural.

P: ¿Quién es el actor o actriz, nacional o internacional, con quien te encantaría trabajar?
R: Hay muchos, la verdad. Gente muy de mi generación con los que aún no he podido trabajar. Por ejemplo,  Antonio de la Torre y Raúl Arévalo. Los admiro mucho.

P: De no haber sido actor, ¿qué te hubiera gustado ser?
R: Algo relacionado con crear, como… ¿decorador de interiores? Algo de diseño, relacionado con la creación. Hubiera tirado por ahí.

P: ¿Qué prefieres hacer, comedia o drama?
R: Me siento más cómodo haciendo comedia, porque tengo mucha comedia natural, digamos. Soy muy payaso de naturaleza, por lo que me manejo muy bien en ese ámbito. El drama me gusta mucho transitarlo y no es que sea más fácil una cosa ni más difícil la otra. La comedia es muy complicada de hacer. A mí me gusta trabajarla desde la verdad, es decir, no ir al chiste ni a la payasada. Si el personaje es gracioso porque sufre tiene que estar sufriendo de verdad. El público se ríe mucho, pero tú realmente lo estás pasando muy mal en ese momento. Con el drama pasa igual, porque es vivirlo de verdad, solo que no tienes una reacción tan bestia desde fuera. Así que me manejo mejor en la comedia puesto que es lo que he trabajado más y también porque me gusta mucho hacer reír y que la gente se lo pase bien conmigo.

P: Los recortes en cultura le han pasado factura a museos como El Prado y el Reina Sofía, además de a las productoras de cine. ¿De qué forma están afectando los recortes a la manera de hacer teatro?
R: Producciones que antes se podían hacer ya no se hacen, ha habido que bajar las entradas de los teatros y a los actores también nos han rebajado los sueldos para poder seguir trabajando, porque no se podía mantener lo de antes. Yo lo entiendo, las cosas están muy mal y la gente no tiene 50€ para meterse a ver un musical, que es lo que cuestan ahora. Pero lo que sí que se ha notado mucho es que las televisiones han reducido bastante el presupuesto de ficción o lo han eliminado, prácticamente, y todos los actores que trabajaban en tele se están pasando al teatro, con lo que los teatros reclutan a esos actores para tener una cabeza de cartel que les venda mucho el producto. A los poquitos que estábamos ahí se nos ha dificultado un poco más seguir trabajando, porque si no eres cabeza de cartel, si no has salido en la tele, si no eres un reclamo para vender… todavía está más complicado.

Alejandro Vera sobre el escenario
(fotografía cedida por Alejandro Vera)

P: ¿Crees, entonces, que esto devalúa la calidad de hacer teatro?

R: No devalúa la calidad, pero sí las oportunidades que podamos tener los actores. Yo tengo la suerte de haber podido abrir una puerta por las musicales y ahí tengo un hueco, pero hay actores que de toda la vida han trabajado en teatro y que ahora no están haciéndolo porque ha venido la gente de televisión y solo la quieren a ella para vender, algo que como productor entiendo. Pero es una pescadilla que se muerde la cola y que nos ha perjudicado a todos.

P: ¿Piensas que el teatro y los musicales deberían tener más peso en España?
R: Yo estoy contento, no nos podemos quejar con los musicales porque hace unos años eran prácticamente desconocidos, no se hacían, y ahora la Gran Vía madrileña es como el Broadway español, está todo lleno de musicales. Es un género que gusta, que la gente se anima a ver, que se está descubriendo y que se va a seguir haciendo. Pero creo que habría que apostar un poco más por el musical español. Está muy bien traerse producciones de fuera que ya son un éxito asegurado porque vienen de empresas muy fuertes, y quizás no es el momento, igual no existe ni la producción ni la economía, pero habría que apostar por ello. Drive, por ejemplo, que es la empresa de “40, el Musical”, sí que apuesta un poco por el producto nacional, aunque se sigue agarrando a un éxito, a algo que venda, y creo que habría que apostar por compositores españoles, que los hay maravillosos, por letristas, por una historia propia y original.

P: ¿Qué  consejo les darías a  los futuros actores o actrices?
R: Mucho ánimo y que tengan claro que esto es una carrera de fondo. Son estrellitas que te caen, y si tienes la suerte de tener alguna y que a la primera prueba que hagas te den una serie y pegues el pelotazo, olé tú. Pero esto no es lo normal, sino empezar desde abajo, acabar la escuela (tampoco conformarse con una, sino picar de varias), prepararse sobre todo, coger herramientas, ver qué método te va mejor, qué te puede enseñar este profesor y qué este otro… Lo que decía antes, es una carrera de fondo y aquí el que llega es el que más aguanta, no el que corre más. De cien pruebas te van a decir a noventa y ocho que no, pero hay que aguantar y tener esto claro porque es una lección de vida. Eliges que vas a tener muchos momentos de paro y duros, pero hay que asumirlo desde el primer momento y saber que es la vida que tú has elegido. Hay que seguir, y seguir, y seguir, y más tarde o más temprano los trabajos van viniendo. Si eres constante y tienes una formación, haces bien tu trabajo, trabajas bien con la gente en equipo, el trabajo va llamando a trabajo y eso se va recompensando de una manera o de otra. Así que a tirar para adelante.

P: ¿Qué proyectos futuros tienes?
R: Con el reestreno de “40, el Musical” estamos hasta final de temporada, acabaremos en junio, más o menos, y luego salimos de gira por España con “Más de 100 mentiras” de Sabina. No es seguro todavía, pero será entre agosto y octubre cuando salgamos, y hay más de veinte ciudades confirmadas, así que hasta final de la siguiente temporada, hasta junio del año que viene, estaremos de gira con el musical.


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