Cicatrices

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Cicatrices

Todos tenemos cicatrices que un día fueron heridas abiertas. Muchas de las mías se convirtieron en letras con el paso de los años. De alguna manera intenté darles forma para que sanasen antes, pero algunas de ellas todavía se quejan de vez en cuando y me piden que les dedique otra historia.

Más que un relato, lo de hoy es una reflexión sobre esas cicatrices que todos tenemos y que el tiempo nos enseña a curar los unos a los otros.

¿Seguimos leyendo?

Cicatrices

Se mira en el espejo. Así, sin nada, sin tela que cubra su piel desnuda. No tiene nada que ocultar, nada de lo que avergonzarse. Sólo es ella. Sólo es su cuerpo… y las cicatrices que bañan cada poro. Heridas de antaño, historias de ayer mojadas en tinta negra. Letras, palabras. La inspiración surcando su piel. Papel. Su espalda es el papel en donde cada recuerdo respira, cobra vida y duele hasta que queda escrito con trazos temblorosos e inseguros, de los imborrables, de los que pintan con lágrimas el blanco de la almohada.

Nunca ha sabido qué hacer con esas cicatrices manchadas de sangre seca. Simplemente aprendió a vivir con ellas, a verlas cada mañana en el espejo, arrugando su pecho. Nunca supo cómo eliminar su rastro y siempre ha terminado vertiendo sobre esas heridas más tequila, limón y sal. Son tatuajes de momentos que siguen cosiendo su cuerpo.

Y ahora, cuando él pasea sus manos sobre su abdomen, nota que el calor omite los recuerdos, el pasado vestido de cicatriz. Siente que nada más importa que los besos, el fuego del corazón y su mente silenciada. Por fin están de acuerdo.

Y vive también ella. Teje de nuevo las heridas cerradas. Las escribe en el cuerpo de quien la contempla. Las relata. Literatura pura y dura en trazos que se leen, pero sobre todo se sienten.

Sonríen. Él y ella. Y sus cicatrices. Son escritores a punto de publicar un bestseller.

Se muerde los labios cuando él formula la pregunta a la que jamás ha querido enfrentarse:

—Y tú, ¿a cuál de todas tus cicatrices le escribes?

  1. Nov 29, 2015 11:34 pm

    Quizás la historia ya estaba escrita y simplemente mantenemos el libro cerrado. Un relato muy dulce.

    • Dic 1, 2015 3:44 pm

      @Nuria

      ¡Muchas gracias por tu comentario, Nuria!
      Me alegro de que te gustara el relato.
      ¡Abrazos!

  2. Oct 21, 2018 8:10 pm

    […] para mí, para un trocito de un relato que hace tres años plasmé aquí, en Crónicas de Radhuk: Cicatrices. En él hablábamos sobre los recuerdos amargos que cosen el alma más allá de la piel, con los […]

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