La imaginación en bicicleta

82/142

¡Mitad  de semana! No tenía pensado actualizar el blog con este relato, pero lo he rescatado de los archivos perdidos al fondo de mi USB. Es uno de esos textos llenos de peculiaridades, de pensamientos inconexos puestos por escrito que al final, sólo al final, cobran sentido. O quizás no tanto. En los días en los que duermo cuatro horas el sueño me puede. Y no precisamente ese sueño que todos tenemos y que perseguimos como buenos acosadores. El de nuestra vida. Nuestro Érase una vez.

¡El viernes más y mejor! Hasta entonces, feliz semana 🙂

¿Seguimos leyendo?

la imaginacion en bicicleta

La bicicleta no derrapó al entrar en la curva, sino que con un suave giro del manillar la tomó despacio hacia su destino. Durante el camino había observado las montañas coloreadas de un verde intenso y la niebla sobre sus pies, cubriéndolo todo de blanco. Las nubes caían en cascada como si penetraran en el interior de un volcán, aunque en realidad se desplegaban por la tierra mojada e incrementaban la humedad, encrespando su pelo y respirando entrecortadamente, con la boca abierta.

Había dejado su bici al borde de la carretera, en un arcén inexistente, oculto entre la espesa vegetación. Se sacudió las ideas y anduvo entre las piedras, apartando las ramas que arañaban su piel como si no supiera a dónde iba, soñando despierta, como siempre.

Pero sí lo sabía. O al menos creía saberlo.

Las leyendas hablaban de aquel lugar mágico y misterioso en donde se acumulaba el pasado de todo el mundo sin haber realmente nadie allí. El naranja del cielo ardiendo se fundía con el gris de las nubes que lo encapotaban y el verde de los árboles. El viento soplando, las hojas cayendo y el polvo posándose sobre las oquedades de las rocas erosionadas por la lluvia, escondiéndose… hasta que llegó el primer relámpago.

El cielo se oscureció de pronto y los truenos iluminaron la tierra mojada cuando lo vio. Parecía un viejo castillo en ruinas que solo conservaba algún muro agrietado en el que crecía la hiedra. Y nada más.

¿Nada?

No… la piedra del corredor derruido reflejaba la luz del atardecer y a medida que ella iba caminando algo sucedía.

¿El qué?

Palabras.

¿Palabras?

Sí. Las letras brotaban solas del muro de piedra como si una mano invisible escribiera los trazos desiguales hasta unir vocales y consonantes, hasta conjugar los verbos y hacer que las frases cobrasen sentido. Era una historia escrita en distintos idiomas por varios pares de manos, por un cúmulo de sentimientos. Eran deseos, utopías plasmadas en la roca contando un principio que nunca llegaba al final porque alguien, a saber quién, seguía y seguía escribiendo a lo largo del corredor vacío. Las voces de nadie hablando por todos.

Y llegó a un punto en que la piedra era solamente eso, piedra gris perfilada por el naranja de los rayos del sol, oculto tras unas nubes que estaban a punto de echarse a llorar.

Y llovió.

La lluvia comenzó a caer sobre sus hombros. Hasta que se acostumbró a ella la sintió fría, pero no dejó de caminar. Quería saber qué pasaba, cómo el paisaje seguía contándole una historia, cómo sobrevivían allí las letras, en ese muro, en ese lugar.

Encontró la respuesta cuando su ropa estaba tan mojada que se pegaba a su cuerpo como si fuera una segunda piel. Allí donde unos metros atrás había encontrado párrafos y párrafos llenos de mil descripciones de lugares imaginarios, de diálogos increíbles.

Y fue el verso para el verso tallado en la piedra. Y surgió el cuento, y se hizo la poesía. La prosa atada a romances imposibles, la lírica a mortales tragedias. Y habló la hipérbole, el símil, la sinonimia, la metáfora y hasta la onomatopeya. En debate se enzarzaron las odas griegas. A lo lejos, el poeta; el trovador y la lira; en sus sueños el escritor perdido en las letras.

Y ella. La imaginación en plena locura.

Había nacido la Literatura.

  1. Sep 23, 2015 6:49 pm

    Esther, tú eres literatura en estado puro. Una vez más me he quedado enganchada a tú forma de escribir .¡ Precioso!

    • Sep 23, 2015 8:02 pm

      @Estrella

      ¡Gracias por apoyarme siempre!:D

Responder a eampuero Cancelar la respuesta

Write Comment...

Name

Email

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.